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Iniciado por Kelemvor Freshbane, Marzo 11, 2011, 12:57:04

Kelemvor Freshbane



Harry Wesley Coover, el inventor del Super Glue, murió el sábado a los 94 años. El químico, que descubrió el componente del pegamento superadhesivo por casualidad, no se enriqueció sin embargo con el producto, ya que no alcanzó el éxito comercial hasta que la patente había caducado.
El inventor dio con el cianocrilato, el componente base del adhesivo, mientras experimentaba con acrilatos para fabricar miras telescópicas durante la II Guerra Mundial. Dejó de usarlo porque se pegaba a todo lo que usaba. En 1951, un compañero en el laboratorio de Eastman Kodak en el que trabajaba redescubrió el componente, registrado como el número 910, cuando pegó dos lentes de un caro refractómetro y no logró separarlos.
Coover vio entonces la oportunidad, según cuenta su hija, Melinda Coover Paul, a The New York Times, y siete años más tarde, Kodak lanzó al mercado la primera versión del Super Glue, bautizada como Eastman 910. Poco después, el científico mostró públicamente las propiedades del invento al aparecer en el programa de televisión I’ve Got a Secret (Tengo un secreto), presentado por Garry Moore.
Con un poco del adhesivo, pegó dos barras de metal, se agarró a una de ellas y fue izado en el aire. “¡Entonces Garry Moore saltó también!”, recuerda la hija del inventor. “Era televisión en directo. Pero funcionó”. Pese a ello, Kodak no consiguió rentabilizar el descubrimiento, y vendió el producto a National Starch en 1980. Coover siguió trabajando en la compañía hasta que se jubiló.
El inventor, que registró 460 patentes a lo largo de su vida, ingresó en el salón de la fama de inventores de EE UU en 2004. El año pasado, el presidente Barack Obama le concedió la Medalla Nacional de Tecnología e Innovación. El químico acudió a recibirlo a Washington, pese a su delicado estado de salud.
Pese a ello, su hija asegura que no le importaba ser reconocido por su invento más destacado. “Creo que disfrutaba siendo el señor Super Glue. ¿A quién no le encanta el Super Glue?”, se pregunta. Y cuenta que uno de los mayores motivos de orgullo para su padre fue que se usara su invento durante la guerra del Vietnam para detener las hemorragias de los soldados heridos.
Coover, nacido en Newark (Delaware) en 1917, falleció de una insuficiencia cardiaca congestiva en su casa en Kingsport (Tennessee). Deja una hija, dos hijos y cuatro nietos.


Vía | www.elpais.com

EbaN de Pedralbes

Entre los extraños usos el superglue recuerdo que en una partida de rol lo usamos para encerrar a alguien en una habitación. Pegamos la puerta al marco de la puerta para que el PNJ no se pudiera escapar... ¡Y funciono!
Claro que eramos unos crios por aquella época, je je.
Fe en el Caos

Kelemvor Freshbane


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Hace hoy cinco años…

Zapatero no sabía aún que el secreto para volver a ganarle a Rajoy era decir que la crisis era una “desaceleración económica”.

Rajoy no tenía ni idea de que aún le darían una tercera oportunidad para aspirar a la Moncloa, y que el secreto para arrasar sería no decir nada.

Los que compraban pisos a 8.000 euros el metro cuadrado se aferraban al mantra: “el valor de las propiedades nunca caerá”.

Una unión monetaria sin unión fiscal parecía una gran idea. De hecho, confieso que no tenía ni idea de qué coño era la prima de riesgo.

Un tal Barack Obama, afroamericano él, no había anunciado aún que se presentaría a la carrera presidencial por el partido demócrata.

Saddam Hussein, Gadafi y Bin Laden estaban vivitos y coleando. Fernando Alonso acababa de ganar por segunda vez consecutiva el mundial de fórmula 1, y la selección española de fútbol era la eterna perdedora. Jamás levantarían una copa.

Foro Internet Meeting Point vivía en el limbo porque Carlos Urioste no había fichado por El Comercio. Por consiguiente yo no conocía (aunque ya le admiraba) a Aberrón. En Canarias un tal Javier Peláez no soñaba con tijeras ni recortes. El nombre José Cuesta no me decía nada, Wordpress ya tenía un montón de themes prefabricados de lo más molón.

Astroseti se descomponía, mi bitácora en Barrapunto iba viento en popa. La palabra blog estaba de moda y los dominios “.es” costaban más de 20 euros anuales.

Mi mujer estaba embarazada de mi segundo hijo. Yo no sabía que usaría gafas, que tendría pies planos y que sería muy cariñoso.

Un año después de haber celebrado el año mundial de la física, cualquiera te habría hostiado si le hablases de neutrinos superlumínicos.

No tenía cuenta en twitter ni en Facebook. ¿Redes sociales? ¿Lo cualo?

Decidía esperar unas horas para escribir el “hello world” en este blog. No quería que su nacimiento coincidese en fecha con la muerte de cierto gris personaje.

No sabía lo que era el Premio Bitácoras. De hecho yo ni sabía lo que era el EBE. Tampoco tenía ni idea de que terminaría dejando mi trabajo fijo para montar mi propia empresa, ni que me iría realmente bien.

No se me pasaba por la cabeza que nadie estuviera interesado en escuchar lo que habría de aprender durante los siguientes 5 años. (Sin embargo hoy me pasa esto).

Resumiendo, no podía ni imaginarme que “Maikelnai’s blog” pasaría a ser una parte fundamental de mi vida, ni que a día de hoy más de 11 millones de personas habrían pasado, en algún momento, por este rincón cibernético que tan buenos momentos me ha dado.

A todos, gracias por compartir pedacitos de mi vida desde entonces. A ver si los mercados permiten que este blog cumpla la decena.


Vía | http://maikelnai.elcomercio.es



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MrOizo

En realidad no fue un accidente. Mas bien creo que el.camionero quiso bajarle los humos a ese arbol que se creia mejor que el resto. Vamooossss....!

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Groobab, DM Troll de D&D nivel 51


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