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Noticias Inquietantes

Iniciado por Kelemvor Freshbane, Diciembre 29, 2010, 22:04:38

Kelemvor Freshbane


Agentes tomando muestras del suelo, ayer, en el número 7 de la calle Berenguer de Marquina


Agentes del Cuerpo Nacional de Policí­a detuvieron ayer a una mujer de mediana edad por apuñalar en su domicilio, presuntamente, a un hombre de 41 años procedente de Europa del Este tras una discusión motivada, al parecer, por una deuda de 500 euros. La ví­ctima fue atendida de urgencia por una unidad del SAMU en el portal del edificio en el que se produjo el suceso, ubicado en la céntrica calle Berenguer de Marquina número 7.
Los hechos ocurrieron pasadas las 14:30 horas. Poco después del apuñalamiento, la presunta agresora bajó a pedir el cuchillo que acababa de clavar en el abdomen del hombre porque tení­a que pelar una cebolla, según indicaron a este diario varios testigos, vecinos de la mujer, quienes añadieron que ésta se econtrada en un "evidente" estado de embriaguez, tal y como apuntaron también fuentes policiales. Al bajar, la mujer fue detenida e introducida en un vehí­culo policial para ser llevada a la Comisarí­a.
Por su parte, el varón fue trasladado en estado grave al Hospital General de Alicante, donde permanecí­a ingresado anoche, según fuentes sanitarias. Testigos del suceso aseguraron que sufrió una única cuchillada en el abdomen, y que permaneció arrodillado en la acera hasta que llegó la ambulancia que le atendió.
Todo apunta a que la discusión que originó la agresión -ejecutada con un cuchillo de cocina de unos 17 centí­metros- se produjo por una supuesta deuda de 500 euros que tení­a la ví­ctima con su agresora. La mujer, con antecedentes penales por otra agresión, manifestó a los policí­as que el hombre se habí­a autolesionado, extremo que no convenció a los agentes.
Los vecinos del edificio consultados por este diario declararon que entre ellos no existí­a una relación sentimental. Señalaron que la mujer lleva poco tiempo viviendo en el edificio, donde tiene alquilado un piso a una inmobiliaria. La agresora habí­a dejado dos notas escritas a mano en el rellano por la mañana, una de las cuales hací­a referencia precisamente a la inmobiliaria, con la que parecí­a tener problemas. En la otra nota escribó que la comunidad de vecinos necesitaba un fontanero.
En el poco tiempo que la presunta agresora lleva residiendo en el edificio de la calle Berenguer de Marquina ya habí­a protagonizado varios altercados, además de haber discutido con otros inquilinos, según los vecinos. Hace menos de un mes la policí­a tuvo que acudir a su domicilio a altas horas de la madrugada alertada por los gritos que salí­an desde el interior.
"Fuimos nosotros los que llamamos a la policí­a al oí­r los gritos de auxilio que daba el hombre desde la acera, donde estaba tendido a cuatro patas. Cuando le estaban atendiendo, apareció ella tambaleándose y le pidió el cuchillo a un agente para pelar una cebolla. El hombre dijo que habí­a sido ella la que se lo habí­a clavado y los policí­as la detuvieron de inmediato. Ha sido surrealista", relató a este diario el dueño de un establecimiento de la zona.


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Kelemvor Freshbane

Un joven nepalí­ de 26 años ha sido inscrito en el libro Guinness de los récords después de que leyera durante 114 horas seguidas, a pesar de sufrir signos de desorientación y pérdidas de memorias.



Dinesh Acharya, tení­a el reto de leer sin interrumpción durante 151 horas, pero se detuvo en el quinto dí­a de competición, cuando supo que habí­a superado el anterior récord mundial, a manos de un compatriora suyo que leyó una hora menos que él, sólo 113 horas.

La hermana del joven dijo que dejó de leer a las 4 de la madrugada. Sin embargo su estado de salud comenzó a complicarse tras la tercera noche, y en la quinta parecí­a estar sufriendo pérdidas de memoria.

Aunque Dinesh Acharya leí­a sin cesar, no comprendí­a nada de lo que estaba leyendo y, de vez en cuando, preguntaba, "¿Dónde estoy?”, añadió su hermana.

Lo primero que hizo el joven nepalí­ cuando cumplió su objetivo fue marcharse a dormir, y luego pasó un reconocimiento médico, donde le aconsejaron que durmiera y no hablase con nadie.

Acharya seleccionó unos 150 libros escritos en nepalí­, aunque no terminó de leer todos. Según las reglas, tení­a cinco minutos por hora para ir al baño o comer, y podí­a beber mientras continuaba leyendo.

El anterior récord mundial estaba en manos de otro nepalí­, Deepak Sharma Bajgain, con 113 horas y quince minutos de lectura ininterrumpida.


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En vez de ocultar su fechorí­a, un ladrón ha preferido canalizar su crimen mediante el baile.



Antonhy DiVietro, de 26 años, se ha convertido en una sensación de Internet después de que las imágenes captadas por circuito cerrado mientras roba se volvieron viral. DiVeitro fue arrestado después de su fallido robo en una tienda Kmart en Blackwood, Nueva Jersey el 1 de octubre, reporta el Daily Mail.

Se puede ver al hombre agitando en el aire mientras observa la ropa de mujer y luego mete debajo de su camisa una blusa.

Se encontró con un guardia de seguridad fuera de la tienda, pero abandonó la mercancí­a y se fue antes que la policí­a pudiera atraparlo, informa Yahoo News.

Por eso la policí­a ha publicado el ví­deo en YouTube con la esperanza de atrapar al ladrón. Chuck Dougherty, del departamentep de la Policí­a local dijo que es como en los viejos tiempor cuando se iba a la oficina de correos y se podí­a ver los volantes en la pared. Sólo que ahora la gente puede sentarse en sus casas y ver estos videos.

El diario The Telegraph, informa que este "ladrón bailador” se ha convertido en una sensación en Internt, y ha alcanzado más de 100,000 visitas. Gracias a esto una persona fue reconocida como DiVietro y fue arrestado.




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Chandra Winsu, sufre una rara enfermedad en la piel que le provoca grandes tumores que se desarrollan por todo su cuerpo. Por este motivo se ha ganado el apodo de "El hombre burbuja”.



Winsu está casado y es padre de cuatro hijos. Apenas sale de casa y cuando lo hace se siente obligado a cubrir su rostro con un pasamontañas y gafas de sol para no asustar a la gente y no sentirse ridiculizado.

Estos tumores comenzaron a desarrollarse en su cara cuando tení­a tan solo 19 años, con 24 se le habí­a extendido a la espalda y con 32 ya tení­a todo el cuerpo cubierto de estas ‘burbujas’.



En los inicios de la enfermedad, los padres del joven comenzaron un periplo de médicos y dermatólogos sin demasiada fortuna. Todos quedaban asombrados y a la vez desconcertados por los extraños sí­ntomas.

Lo único que sacaron en claro es que era genético y podí­a ser causado por una anormalidad en el sistema nervioso que causa tumores benignos que se desarrollan en la piel o en el hueso.

Ha probado una infinidad de tratamientos pero todos sin éxito. La incapacidad de encontrar una cura sumado al hecho de no tener recursos económicos para financiar el tratamiento, ha llevado a que Winsu tenga que convivir con enfermedad.



Cuando se dio cuenta de que su hijo mayor Martí­n Ananda, de 32 años y su hija Lis Candra de 26 años desarrollaban la enfermedad decidió dar a conocer al mundo su condición en un intento de encontrar una cura para sus hijos.


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Kelemvor Freshbane

Una valiente madre está haciendo el baúl de los recuerdos para su hijo, después de que fue diagnosticada con cáncer terminal, cuando su bebé tení­a solo seis dí­as.



Esta es la triste historia de Naomi Thomas, de 29 años, quien habí­a luchado contra el cáncer de mama en 2009 y habí­a dicho que habí­a superado la enfermedad tras agotadores meses de quimioterapia.

Pensando en que todo marchaba bien, decidió formar una familia con su novio Graham. Sin embargo, menos de una semana después del nacimiento su bebé, recibió la devastadora noticia de que el cáncer habí­a vuelto y se habí­a extendido a su espina dorsal, publica The Sun.



Los médicos le han dicho que le quedan pocos meses de vida.

Ahora Naomi se da a la tarea de recopilar recuerdos para el pequeño Devon, que le servirán cuando crezca y ella no esté. Su legado incluye una serie de notas escritas a mano para que abra en momentos importantes de su vida, como el primer dí­a de escuela y cuando tenga su primera novia.

Naomi se ha comprometido en hacer muchos recuerdos en el tiempo que le queda, ahora que su hijo tiene 14 meses de edad.



Es difí­cil imaginarse como se siente Naomi, ahora que está recopilando los recuerdos que quiere que su hijo tenga en los momentos más importantes en los que ella desearí­a estar a su lado, pero que sabe que no es posible. No lo decide ella, lo decide el cáncer.

Ella explica que el propósito con el que escribe cartas es para que él sienta que ella está ahí­ cuidándolo y expresándole todo el cariño y apoyo en el momento preciso. Así­ Devon recordará lo que su madre en vida escribió para él.

Aparte de su lucha contra el cáncer y de hacer el baúl de los recuerdos para su hijo, está ocupada ayudando a personas con cáncer mediante asociaciones.


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Kelemvor Freshbane

¡Esta mujer tuvo que tomar la decisión más difí­cil: ella o su bebé no nacido!

Cuando Stacie Crimm se enteró que por fin habí­a conseguido embarazarse a los 41 años, estaba feliz. Pues le habí­an dicho que no serí­a capaz de quedar embarazada a esa edad. Ella lloraba y reí­a, por no poder creerlo, después de que se hizo cinco pruebas de embarazo en marzo pasado.



Pero incluso mientras compraba la ropa para el bebé que anhelaba tener en sus brazos, sabí­a que algo no andaba bien.

En los siguientes meses ella envió 159 mensajes de texto sobre su embarazo a su hermano. Muchos se alegraron, pero entonces los mensajes escalofriantes vinieron durante la madrugada. Ella dijo que tení­a fuertes dolores de cabeza y veí­a doble, mientras los temblores sacudí­an todo su cuerpo. En un mensaje dijo: "Estoy preocupada por este bebé”.

Al principio, ella y su hermano usaron Internet para tratar de diagnosticar su enfermedad. La madre soltera se habí­a expuesto al moho, mientras re modelaba su casa y sus sí­ntomas parecí­a coincidir a la exposición al moho. Alentada por sus familiares, acudió a varios médicos. En julio, una tomografí­a computarizada reveló que tení­a cáncer en su cabeza y cuello.



En este punto crucial tení­a que tomar la decisión más dificil: elegir entre su vida o la de su bebé no nacido. Su hermano Phillips, dijo que sufrió antes de tomar la decisión de no tomar la quimioterapia con la esperanza de salvar la vida de su bebé y tenerlo entre sus brazos.

Crimm colapsó en casa de su hermano Ryan y fue llevada al Centro Médico de la ciudad de Oklahoma el 16 de agosto. Los médicos dijeron que el tumor invasor habí­a comenzado a envolverse al rededor del tronco del encéfalo.

Pero una hermosa mañana soleada, dos dí­as después, Crimm se sentí­a bien. Su hermano volvió a sus negocios. Pero al medio dí­a el corazón del bebé mostró severas complicaciones y 90 minutos después el corazón de Crimm se detuvo. Inmediatamente la resucitaron y decidieron practicarle una cesárea, para sacar a Dottie Mae, de casi un kilogramo.

Los médicos le dijeron a su hermano que con un tratamiento podí­an ofrecer una pequeña posibilidad de que sobreviviera al cáncer. Pero el cáncer habí­a cruzado uno de sus ojos. Su garganta se paralizó y cuando hablaba, era difí­cil entenderla. Cayó en inconsciencia. Su hermano obtuvo la tutela, pues Crimm le decí­a con frecuencia que si no sobreviví­a, ella querí­a que él y su esposa cuidaran de su bebé junto a sus cuatro hijos.

El 8 de septiemnbre, Crimm dejó de respirar. Médicos advirtieron a los familiares que ella probablemente ya estaba muriendo. Su corazón se habí­a detenido, pero fue resucitada nuevamente. Ella aún no habí­a tenido entre sus brazos al bebé cuya vida habí­a preferido por encima de la suya.. Estaba en la última etapa del tumor cerebral. Una enfermera, sumamente conmovida, platicó con los médicos sobre la posibilidad de mostrarle a Crimm su bebé con los más altos cuidados.

Finalmente, cuando Crimm despertó su hermano le preguntó si querí­a ver a Dottie, ella abrió los ojos y alzó sus manos, como si preguntara "dónde está”. Levantaron a la bebé de la incubadora bajo la atenta mirada de su madre. La colocaron sobre su pecho. Madre e hija se miraron a los ojos durante varios minutos. Ella sonrió a su bebé porque al fin estaba en sus brazos. Nadie dijo una sola palabra. Las lágrimas lo decí­an todo.



Stacie Crimm murió tres dí­as después. La semana pasada, Ray Phillips cumplió su promesa, y llevó a Dottie, de 2 kilogramos a su casa con sus nuevos cuatro hermanos.




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Kralizec

| (• â--¡â€¢)|  (❍ᴥ❍ʋ)

MrOizo

Menuda tonterí­a... Al cabo de ciertas horas de leer normalmente uno ya deja de centrarse en lo que lee y se olvida de lo que ha leí­do, simplemente siguiendo las lí­neas de lo que pone. Si uno lee algo y luego no se acuerda, no se puede demostrar que el tí­o estuviese leyendo las 114 horas, ya que podrí­a haber estado muchas veces simplemente descansando la vista.  icon_nogusta
Groobab, DM Troll de D&D nivel 51


EbaN de Pedralbes

Fe en el Caos

Kelemvor Freshbane

Se ha de suponer que lee en voz alta, si no, no se podrí­a demostrar.

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