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Iniciado por Kelemvor Freshbane, Marzo 11, 2011, 12:57:04

MrOizo

Groobab, DM Troll de D&D nivel 51


EbaN de Pedralbes

CitarNo se trata del primer experimento en este terreno. Entre 1974 y 1979, la comunidad agrí­cola de Dauphin, en Canadá, probó algo similar. Los resultados demostraron que el nivel de pobreza disminuyó y que la ocupación laboral lo hizo solo entre adolescentes y madres con hijos pequeños. Las visitas al médico se redujeron en un 8,5%. La violencia doméstica también descendió, así­ como los accidentes de coche y las hospitalizaciones psiquiátricas.


Aunque esa pequeña población agrí­cola tení­a unos pocos miles de habitantes, así­ que no es un experimento muy efectivo frente a las grandes congregaciones de personas.
Pero aún así­ me parece una idea interesante.
Fe en el Caos

Trebolillo Jackson

Cita de: EbaN de Pedralbes en Julio 01, 2015, 08:38:54así­ que no es un experimento muy efectivo frente a las grandes congregaciones de personas.
La escuela Keynesiana dice todo lo contrario a lo que tú dices. Esto ya lo hablamos tú y yo acerca de la RB que proponí­a Podemos en su dí­a y te dije que pasarí­a esto.
Las consecuencias directas son que si una persona tiene la subsistencia asegurada, son las empresas quienes tienen que mejorar las condiciones laborales y salariales para hacer frente al descenso de demanda de trabajo. Las conscuencias son un descenso del desempleo y una mayor permeabilidad de la riqueza. Esto pasa en muchos otros paí­ses donde, no solo con Renta Básica, sino con SMI más altos y mayor cobertura por desempleo.

EbaN de Pedralbes

CitarEl concejal de Trabajo e Ingresos de la ciudad, Victor Everhardt, argumenta que la base del experimento está en la confianza. Según los datos que maneja Everhardt en el ayuntamiento, solo un 1,5% de la población abusa de las prestaciones públicas.

Me refiero a que ese porcentaje serí­a bastante mayor en una población más grande. ¿Por qué? En la primera localidad era un pueblo agrí­cola donde el trabajo viene por temporadas, y no dejarí­an de trabajar cuando toca. En una población urbana eso es distinto.

De todas formas la idea me parece buena. Una renta básica debe darte lo básico para poder vivir y que te busques un trabajo si quieres ganar más dinero y tener un mejor nivel de vida.
Fe en el Caos

EbaN de Pedralbes

Acéptalo: las gordas molan.

No me avergüenzo de mi cuerpo. A mi modo de ver, si no puedes con mis estrí­as, no mereces mi celulitis. Pero no siempre fui así­. Antes era de las que preferí­a el sexo con las luces apagadas. Me cubrí­a cada vez que salí­a de la cama. Nunca querí­a estar encima por temor al aspecto que tendrí­a mi estómago desde ese ángulo. Dios, me da lastima la chica que solí­a ser.

Mi autoestima mejoró el dí­a que me di cuenta de que no puedo esconder mi gordura y que tampoco tiene sentido que lo intente. Durante el sexo, no me percataba de que mis parejas sabí­an a lo que se atení­an, como si todo el tiempo que hubiéramos estado juntos antes de desvestirnos nos lo hubiéramos pasado mirándonos solo a la cara. Además, todos los hombres con los que me he acostado me han dicho que les gusta mi cuerpo. Dicen cosas como, "Me encantan las chicas con curvas" o "Me gustan las chicas más robustas". Cada vez que escucho estos comentarios, siento que tratan de hacerme un favor, como, "Voy a decir que tiene curvas para no llamarla gorda". Pero no creo que gorda sea una mala palabra y no entiendo por qué la evitan.

Hace poco le dije esto a un chico después de que me llamara "voluptuosa" en la cama. "Llámame gorda", le dije. "No me molesta, es lo que soy".

Pero no me esperaba su respuesta. "Créeme, no estás gorda. No me gustan las gordas".

En ese momento, todo cobró sentido: "Ah, no lo haces por mi bien, lo haces por el tuyo". Ese tipo, y probablemente muchos otros, no querí­an aceptar su atracción por las gordas.

Lo entiendo. No sólo a las mujeres les inculcan que solo hay un tipo de cuerpo que se puede considerar sexy. Da pena sentir atracción por un tipo de cuerpo que se sale de los convencionalismos sociales. Hasta los que no se avergüenzan de sus deseos a veces sienten la necesidad ser discretos. Hugo Schwyzer, un especialista en temas de género, dijo que en el panorama heterosexual, a los hombres "se les enseña que lo sexy es lo que los demás consideran sexy". En pocas palabras, la atracción heterosexual funciona a un nivel social y las mujeres están construyendo obstáculos para el autoestima de sus parejas masculinas. Se cree que las mujeres gordas están en "una categorí­a más baja", lo cual obliga a los hombres heterosexuales a negar por completo su atracción hacia las gordas.

Por supuesto, esto no es aplicable a todos los hombres heterosexuales. Hay una comunidad de hombres que se hacen llamar "admiradores de las gordas". En 2011, la revista Village Voice hizo un perfil sobre Dan Weiss, un hombre al que le atraen las mujeres gordas y autor de "Ask A Guy Who Likes Fat Chicks". En su perfil, Weiss desmiente los mitos sobre por qué algunos hombres prefieren a las gorditas: no es porque las gordas son más fáciles y no es cierto que los hombres que salen con gordas tengan baja autoestima. Todas estas creencias son reveladoras sobre la forma de ver a las mujeres gordas en un contexto sexual.


Una pintura de Fernando Botero en el Palacio de Bellas Artes, en la Ciudad de México. Foto ví­a el usuario de Flickr Enrique Vázquez.


La escritora y activista VirgieTovar mencionó otra idea equivocada: "Los hombres que desean a las gordas se consideran pervertidos o desviados porque las mujeres gordas no entran en el ideal convencional de belleza occidental", dijo. "En realidad, el deseo humano -y sí­, el deseo masculino- varí­a enormemente, y si viviéramos en un mundo menos normativo, podrí­amos ver lo diversos que son nuestros apetitos. Por desgracia, no vivimos en esa clase de mundo. En Occidente, todo gira en torno a la delgadez".

Quizá este mundo serí­a diferente si los medios representaran de otra forma a las mujeres gordas. Hollywood podrí­a hacer algo mucho mejor que incluir a Melissa McCarthy en papeles divertidos pero carentes de sexualidad. En la industria de la música, nunca oí­mos hablar de mujeres obesas, excepto en la letra de Drake para "Only", de Nicki Minaj, en la que Drake dice que le gustan las BBW (big, beautiful women [mujeres gordas hermosas]) porque son el tipo de mujeres que "quieren chuparte hasta que quedes seco y luego irse a almorzar". Es lo mejor que tenemos para que nos vean de forma positiva y aun así­ el artista encontró la forma de burlarse de nosotras. Gracias, Drake.

Pero pese a todo, el intento cuenta. Al fin y al cabo, es muy raro que alguien diga algo por el estilo. No entiendo por qué este tema es tan tabú si en algún punto en la historia de la civilización occidental, a las mujeres gordas no se les consideraba repulsivas en absoluto.

Las sociólogas Samantha Kwan y Jennifer Fackler, de la universidad de Houston, crearon una breve historia de cómo los ideales de belleza corporal han cambiado a lo largo de los siglos en un apartado llamado "Women and Size". Según ellas, hasta el siglo XIX, los artistas como Rubens y Renoir pintaban mujeres "carnosas" y "voluptuosas" (sus palabras, no las mí­as). En lo personal, las dos descripciones me dieron ganas de vomitar porque suenan como salidas de una horrible novela romántica (por eso mismo no puedo soportar las palabras "pantis" y "palpitante"). Pero volviendo al tema, los cuerpos delgados se volvieron deseables cuando se empezó a anunciar la moda de forma masiva, igual que las dietas.

Fue más o menos en esa misma época cuando se estandarizaron las tallas de los vestidos y cuando la gente empezó a tener conciencia del consumo de calorí­as, según la gastrónoma Sarah Lohman. En otras palabras, las dietas se volvieron productos comerciales y rentables. Hacia la década de 1920, "la mayorí­a de las mujeres estadounidenses estaban a dieta o se sentí­an culpables por no estarlo. Y el resto ya se sabe". Nuestro concepto de la delgadez como canon de belleza fue creado por personas que trataban de lucrarse con nuestra autoestima y nosotros caí­mos en su trampa. Y seguimos ahí­.

"Somos ví­ctimas de la desinformación", dijo Ken Page, psicoterapeuta y autor del libro Deeper Dating: How to Drop the Games of Seduction and Discover the Power ofIntimacy. "Parece que todo lo que sabemos sobre cómo funciona la atracción, qué aspecto se supone que debemos tener y cómo debemos actuar fue escrito por un grupo de adolescentes ansiosos. Es peligroso, erróneo y carece de bases cientí­ficas".

Resulta que la atracción no tiene tanto que ver con la apariencia, al menos no tanto como creemos. Según la ciencia, gran parte de la atracción sexual se reduce al grado de fertilidad que desprende nuestro olor, a rasgos de nuestra personalidad como la amabilidad o la inteligencia, y a algo que Page llama "atracción emocional", que se refiere a la "quí­mica" que tienes con una persona. "Si crees que porque tienes una figura o peso especí­fico no le vas a atraer a la gente, estás equivocada".

Si así­ funciona la atracción, al menos a nivel cientí­fico, entonces ¿por qué no veo los resultados en mi vida? ¿Por qué mi madre judí­a sobreprotectora siempre me presiona para que baje de peso para que me pueda casar con un dentista judí­o? ¿Por qué hay desconocidos en internet que insisten en que si bajo de peso por fin voy a encontrar el amor?

Sé que no es cierto. Tengo muchas amigas que entran en el estereotipo de "chica sexy" (vivo en Los Ángeles, hay cientos y cientos de "chicas sexys"). Y todos mis amigos a los que les gustan las chicas altas, delgadas y obsesionadas con la belleza me han demostrado que su vida amorosa es igual de patética que la mí­a. Gordos o flacos, todos estamos en el mismo barco en lo que respecta al amor, a los engaños, a los mensajes de texto que dicen "Eres muy divertida, pero..." La única diferencia es que, cuando pasa, mis amigas delgadas no asumen de forma automática que fue por su peso. Entonces, ¿por qué siempre me hacen sentir que mi peso es el problema en mi vida sentimental?

Sé muy bien lo que es sentir vergüenza por estar gorda. Sin embargo, como dijo Tovar, la forma en que asimilo mi vergüenza es diferente a cómo lo hacen los hombres con los que me acuesto. "A las mujeres nos enseñan a absorber la vergüenza, mientras que los hombres tienen más oportunidad de librarse de esa vergüenza. Por lo tanto, las mujeres no sólo se avergüenzan por ser gordas, sino porque hacen que su pareja sienta incomodidad".

Esto se demuestra cuando las mujeres se sienten incómodas al mostrar su cuerpo desnudo durante el sexo, aun cuando nuestras parejas ya han expresado su atracción por nosotras al arrancarnos la ropa. Es como decir, "Me avergüenza que te pueda avergonzar mi cuerpo".

Para poner fin a este sentimiento, las mujeres, no solo las gordas, tenemos que aceptar nuestro cuerpo tal como es. No solo por nuestro propio bien, sino por el bien de nuestras parejas. Como explicó Page, es probable que las partes que más nos avergüencen sean las que más le exciten a nuestra pareja.

Obviamente, es más fácil decirlo que hacerlo. Es muy difí­cil no sentirse avergonzadas por lo que, según la sociedad, son imperfecciones. Lo que pueden hacer los hombres para ayudarnos es expresar más el deseo que sienten por nosotras, no solo en privado, también en público. Podrí­an escribir una canción de rap sobre nosotras, las gordas, sin mencionar nada sobre comida. Serí­a bonito.

Vosotros, hombres heterosexuales que todaví­a no sois capaces de admitir públicamente que nosotras, las gorditas, podemos ser tan atractivas como las mujeres delgadas, preguntaos lo siguiente: ¿Qué es lo que teméis? ¿La reacción de vuestros amigos? ¿Qué tipo de amigos son si se oponen tanto a veros felices?

La conclusión es: las gordas estamos hartas de que nos traten como a tí­as raras y los hombres a los que les gustamos las gordas están hartos de que los traten como pervertidos. La belleza tiene muchas formas y es hora de que se muestre tal como es, con lorzas y todo.
Fe en el Caos

Kelemvor Freshbane

Así­ es, hay que ver más la mente.

MrOizo

Menciona únicamente a las mujeres, pero muchos hombres gordos también se sienten poco atractivos y se avergüenzan de sus cuerpos. Es la era de la superficialidad: vivos y sanos por fuera, pero muertos por dentro.
Groobab, DM Troll de D&D nivel 51


Kelemvor Freshbane

Cierto.

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EbaN de Pedralbes

Cita de: MrOizo en Julio 20, 2015, 19:52:07Menciona únicamente a las mujeres, pero muchos hombres gordos también se sienten poco atractivos y se avergüenzan de sus cuerpos. Es la era de la superficialidad: vivos y sanos por fuera, pero muertos por dentro.


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Fe en el Caos

Trebolillo Jackson

Será @EbaN de Pedralbes la identidad secreta de ...




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