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Iniciado por Kelemvor Freshbane, Marzo 11, 2011, 12:57:04

Kelemvor Freshbane

Marzo 11, 2011, 12:57:04 Ultima modificación: Marzo 13, 2019, 18:12:59 por Kelemvor Freshbane

Eggest

Marzo 11, 2011, 13:08:30 #1 Ultima modificación: Marzo 11, 2011, 13:08:46 por Eggest
 icon_fuuuu Es necesario repetir "Un terremoto de 8.8 en la escala abierta de Richter sacudió Japón"?

santos

Acabo de ver el video y es escalofriante  icon_ragesorpresa,como acojona lo rápido que avanza el agua llevandose todo,TODO: coches casas,arrasando campos.Madre mia la que se ha liado parda es poco  icon_fuuuu


Kelemvor Freshbane

Ocho horas después del seí­smo, el nuevo balance provisional de ví­ctimas hecho público por la policí­a cifra en al menos 288 muertos y 349 desaparecidos por el terromoto y posterior tsunami, además de varios cientos de heridos. Además de los 88 fallecidos registrados en varias zonas del norte y del este del paí­s, entre 200 y 300 cadáveres han sido encontrados en las zonas costeras de la ciudad de Sendai.

Ví­a | www.abc.es

Kelemvor Freshbane

Trabajo en la planta 11 de un edificio de 12 plantas construí­do por Shimizu Corporation en el 2009, se supone que está preparando para resistir temblores muy fuertes. Shimizu Corporation es uno de los lí­deres mundiales en construcciones resistentes a terremotos.


Estaba en la planta 11 de este edificio trabajando.


Estábamos en una sala de reuniones en la planta 11, normalmente terminamos la reunión semanal de los viernes a las 15:00, pero ayer a las 14:40 ya habí­amos acabado. Vuelvo con el ordenador a mi puesto que está junto las paredes acristaladas con estas vistas:



Me siento mirando hacia la inmensidad de Tokio tomándome un respiro después de la reunión. De repente noto como que me mareo, pero no soy yo, nos estamos moviendo, es un terremoto. Mi silla se empieza a mover poco a poco, suavemente. Miro hacia atrás y los monitores y escritorios de todos se mueven. No nos asustamos, se supone que estamos acostumbrados los terremotos, todos esperamos a que pare. Normalmente después de unos momentos de meneo todo vuelve a la normalidad. Pero esta vez después de unos 30 segundos de temblor suave, la cosa se empieza a poner más fea.

Vuelvo a mirar hacia fuera, los rascacielos frente a mi vibran. Las antenas y cables de mueven violentamente. Todo Tokio se zarandea frente a mi. En vez de parar, la fuerza del seí­smo empieza a incrementar. Las cortinas golpean violentamente las ventanas. Los libros de mi escritorio se caen, mi monitor también, los cajones de las mesas de mi alrededor se abren solos. Me empiezo a asustar de verdad. De repente me doy cuenta que todos mis compañeros están escondidos debajo de sus mesas excepto nuestro vicepresidente que está de pie y nos dice con una sonrisa forzada: "Tranquilos, este edificio utiliza la última tecnologí­a de Shimizu Corporation”. No me tranquilizan nada sus palabras y no se porqué (Seguramente los nervios) me pongo de pie como él, me agarro con fuerza a mi escritorio.

El edificio lleva unos dos minutos moviéndose, el temblor se calma un poco durante unos instantes y aprovecho para salir corriendo al lounge (sala de estar) que está más cerca de las escaleras de emergencia. Nadie se mueve excepto yo, todos están debajo de sus mesas excepto el vicepresidente que sigue de pie agarrando el monitor de su ordenador. Por el camino salto por encima de dos estanterí­as que se han caí­do, dejando libros esparcidos por todos lados.

Llego al lounge (Sala de estar) donde también hay mesas y compañeros escondidos debajo de ellas. Me quedo parado de pie y siento como otra vez viene un temblor enorme, el edificio se mueve como un flan. Esta vez no me puedo mantener de pie, la fuerza del terremoto puede conmigo, no solo se mueve de lado a lado, también se mueve todo de ¡arriba hacia abajo! mis pies pierden contacto con el suelo, me siento impotente, siento pánico, siento en mi piel el poderí­o de nuestro planeta.

Veo las piernas de una compañera de trabajo que me gustaba hace tiempo, está escondida bajo una mesa. Mi instinto o quizás el miedo, me hace tirarme al suelo junto a ella. Ella me ve llegar, con una mano me agarra la pierna con fuerza, con la otra atrapa mi mano izquierda. Siento cierta seguridad al sentir el calor de sus manos, pero dura poco. Nos miramos a los ojos. Sus ojos brillan intensamente, su cara está más blanca de lo normal. En ese momento los dos pensamos "esto es el final”. Nos agarramos con más fuerza, la abrazo, se me cierran los ojos del miedo, cada segundo se hacen eterno, llega el remate final. Nos meneamos como si estuviéramos en una montaña rusa. Incluso sentados en el suelo la vibración del edificio nos arrastra por los suelos. Ruido de libros y cosas cayendo, el agua de la pecera salta por los aires llegando a mojar incluso el techo.

Pasó lo peor, se calmó el temblor más fuerte, pero el terremoto continúa, el agua de la pecera corre por el suelo de toda la sala mojando libros que se han caí­do de las estanterí­as, todo el edificio se sigue moviendo pero cada vez menos. Abrimos los ojos, nos miramos fijamente otra vez y sonreí­mos. Pero al mismo tiempo que sonrí­o se me caen dos lágrimas. Me tiemblan las manos y la mandí­bula, no lo puedo controlar. Ella está más calmada que yo, me tranquiliza diciendo que ya ha pasado lo peor, que estamos bien. Respiro hondo, me acaricia la cara con sus manos dedicándome una sonrisa de oreja a oreja. Me calmo y pienso: "Nosotros, la humanidad somos algo débil y efí­mero en este Universo” y ella me dice: "Pensé que iba a morir aquí­ contigo, no se porqué, pero sentí­ paz en mi interior”. Se me escapan otras dos lágrimas.




Ví­a | www.kirainet.com

Kelemvor Freshbane

En primer lugar enví­o un mensaje de apoyo y ánimo a los afectados por el terremoto y el tsunami de hace unos dí­as. Al estar a más de 1000 kilómetros no os han llegado consecuencias de ningún tipo, y no nos hemos enterado más que por las noticias. Pero sigue siendo bastante preocupante, aunque por suerte nuestra familia y amigos están bien.

La mayor parte de Japón no está afectada en absoluto por el terremoto ni el tsunami, y desde el mismo viernes estuve diciendo periódicamente por Twitter (mi medio de comunicación de preferencia) que donde yo estoy no habí­a pasado nada. A pesar de eso entre el viernes y el sábado recibí­ centenares y centenares de mensajes de apoyo y preocupación, lo que me hizo dudar de que estas personas hubieran leí­do mis mensajes e incluso de que me leyeran si les respondiera personalmente (conocida caracterí­stica de muchos españoles: preferir hablar a escuchar).

Pero la mayor causa de este ajetreo no eran sino los medios de comunicación españoles, la mayorí­a de los cuales estaban reportando información muy poco informada y muy exagerada. Llamadlo sensacionalismo, amarillismo, desinformación o como queráis. Decenas de personas de diferentes medios de comunicación se pusieron en contacto conmigo, casi todos por mail. No tuve tiempo de atenderlos en el momento que les interesaba, pero me pregunto qué habrí­an hecho con un testimonio que dice que "aquí­ no ha pasado nada y lo estoy leyendo todo por Twitter”. Apuesto a que pocos o ningún medio habrí­an publicado un testimonio tan poco morboso.

Más tarde empezaron a llegarme directamente llamadas de teléfono, aunque yo no habí­a dado mi número a ningún medio. Por supuesto les dije que no toleraba esa forma de trabajar ni de tratar a desconocidos y les colgué. Y conozco varios españoles en Tokio que, como yo, han rehusado dar testimonios a los medios de comunicación españoles tras ver cómo se estaban comportando y cómo los estaban tratando. Me gustarí­a que los medios de comunicación trabajasen con responsabilidad y dejasen de preocupar a las familias de todos los españoles que hay en Fukuoka, Tokio, y demás sitios donde no se ha acabado el mundo ni reina el caos.



La gloriosa excepción (entre mis conocidos) es Marc Bernabé, traductor de japonés, al que he escuchado hablar por teléfono con periodistas dando detalles de una manera que parecí­a como si estuviera directamente dictando un reportaje. Marc ha estado compartiendo las noticias japonesas con el resto de españoles por Twitter desde el primer dí­a, y lleva desde el principio dando el contrapunto a la exageración de los medios españoles. Admiro muchí­simo su paciencia y su capacidad.

No os creáis lo que dicen las noticias. Leed lo que está contando la gente que está allí­. Aquí­ algunos enlaces más que dan el contrapunto:

No quiero participar en el circo mediatico del terremoto de Japón (Zordor)
(desde Tokio)

Shibuya is off (Ikusuki)
(desde Tokio)

Japón no vive en el caos (La Arcadia de Urí­as)
(opinando desde Mataró)


Ví­a | www.pepinismo.net

Eggest

Como siempre el amarillismo que tanto gusta en el paí­s estando por delante de las personas y la realidad

EbaN de Pedralbes

Fe en el Caos

Kelemvor Freshbane


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